Venden agentes de la policía droga a minoristas

Bastan 200 mil pesos y un contacto con agentes policiacos para poner un “negocio” de venta de drogas al menudeo. La cantidad pagada incluye un kilogramo de cocaína, información sobre cómo venderla y, lo más importante, protección policial.

En los últimos cinco años la venta de drogas al menudeo se modificó drásticamente, aseguran varios vendedores de droga o dealers entrevistados por ProyectoC.com en el penal de Puente Grande, Jalisco, en donde se encuentran recluidos acusados de delitos contra la salud en la modalidad de venta de estupefacientes.

De acuerdo con las versiones de los vendedores de droga, quienes estuvieron de acuerdo en contar sus historias con la condición de mantener su identidad en el anonimato, los agentes policiales sólo cobraban cuota por dejar vender. Hoy, es la misma policía la que vende la droga con un sobreprecio de hasta en un 30 por ciento.

El sobreprecio lo justifican por el hecho de “dejarte trabajar” y/o avisarte en caso de que ocurra alguna acción policial en contra.

La acción de la policía siempre es con la anuencia de integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes controlan “la plaza” y permiten que los agentes sean intermediarios.

El vendedor de drogas al menudeo, en la mayoría de los casos, es protegido por elementos de la policía federal, de las policías municipales o estatales, quienes se encargan de dejar “trabajar” a los que pagan su cuota.

Quienes no lo hacen, son detenidos en el mejor de los casos, otros aparecen muertos en algún paraje desolado o simplemente desaparecen.

Comprar droga a los agentes policiacos tiene varias ventajas: se recibe información sobre en qué momento será cateada la finca en la que se distribuye la droga, también los instruyen sobre los métodos más convenientes y seguros para venderla, los precios de la misma y la ubicación de la “competencia” que tiene en la zona en la que “trabaja”.

También les otorgan información de dónde y cuándo se realizará algún operativo antinarcóticos en contra de los vendedores protegidos para que se salgan del lugar o muevan la droga a otro lado. Entre mayor jerarquía tenga el agente al que le compran la droga, mayor es la protección.

Los vendedores de droga al menudeo, entrevistados por ProyectoC.com reconocen que, en la actualidad, es muy difícil operar sin el apoyo, contubernio o complicidad de algún cuerpo policial.

El principal problema viene de las denuncias anónimas que hacen los vecinos sobre los lugares en donde se vende o distribuye droga. Esas denuncias son atendidas sólo en caso de que el vendedor trabaje en forma independiente o que las denuncias sean demasiadas.

Las formas de venta

La más utilizada en la actualidad es la venta por medio de teléfono celular. El cliente llama al vendedor y este lleva la mercancía hasta el lugar que se le indica. En estos casos la venta se hace sólo a clientes conocidos. Para disfrazar el traslado de la droga, los vendedores al menudeo utilizan distintas “fachadas”, como entrega de cerveza a domicilio, de comida rápida o de medicamentos.

Si pagó por la protección policial, los agentes se comprometen a respetar a los repartidores.

Dependiendo del poder económico del vendedor de drogas es su capacidad de reacción ante los clientes. Los de menores recursos económicos entregan la droga a pie, la bicicleta es el medio más socorrido, pero en la actualidad, los que se desplazan en motoneta toman fuerza. Hay quienes utilizan automóviles. Los de mayores recursos optan por tener una flotilla de motociclistas para que repartan la droga.

En cuanto a lugares fijos, la droga se expende en tiendas de abarrotes, licorerías, pizzerías, puestos de comida o comercios establecidos.

Las personas que “mueven” la droga a pie son generalmente adultos mayores, menores de edad, empleados con uniforme de “x” empresa, estudiantes, jóvenes guapas y bien vestidas y hasta mujeres embarazadas. Los ancianos, menores y mujeres embarazadas son los más utilizados porque no levantan sospecha.

Los que entregan droga en bicicleta, casi siempre, son acompañados por un menor de edad para evitar ser revisados por la policía. Esta forma de operar también es utilizada por los motociclistas.

Estos “trabajadores” reciben un pago aproximado de cuatro mil pesos a la semana por llevar la droga a domicilio.

Los dealers o vendedores de droga al menudeo están al pendiente de las nuevas estrategias de la policía en su contra para crear mecanismos que les permitan seguir operando.

Las drogas más vendidas en Jalisco son cocaína, mariguana, “pingas”, “tachas” y “cristal”.

Written by Bruno Palomera

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